1,21 JIGOVATIOS

1,21 jigovatios, o 1,21 gigawatios bien dicho, 1.210 millones de vatios. ¿Es mucho? ¡No tanto, pensando que un rayo puede llegar a generar una potencia de 100.000 millones! De todas formas, es la necesaria para alimentar el condensador de fluzo ideado por el eminente científico Emmett "Doc" Brown, y que nos permitiría, supuestamente, viajar en el tiempo. Ante la imposibilidad de conseguir dicho artefacto, os propongo algo mucho más sencillo para viajar no sólo en el tiempo, sino también en el espacio: el cine, cuya magia aún nos sigue transportando...

viernes, 2 de diciembre de 2011

Primeras imágenes en alta resolución de Prometheus

Prometheus (2012), de Ridley Scott, es uno de las películas más esperadas del año que viene, al menos por mi parte. ¿Por qué? Porque es la vuelta de Scott al universo de Alien que él mismo ayudó a crear en el año 1979. Prometheus es, digamos, el origen. No sólo el origen de la historia, en forma de precuela, sino el origen mismo de la fascinante y sanguinaria criatura. Varias vueltas se le dió al tema, de sobre si era una precuela en sí o era otra cosa, y las declaraciones de Scott no ayudaban precisamente, pero la cosa, a la vista de las imágenes, parece clara. Destila tufo a alien por los cuatro costados.

ACTUALIZACIÓN: El CEO de 20th Century Fox Tom Rothman ha sido entrevistado por MTV y sigue asegurando que, si bien el 5% es Alien, el otro 95% son ideas originales, más grandes y mucho más profundas.


Ya se filtró por Internet el presunto argumento de la película. Lo dejo aquí para el que se lo quiera leer. Yo os puedo decir que no me lo he leído, no quiero spoilearme las posibles sorpresas.

La Tierra. Año 2058. Unas excavaciones arqueológicas en África revelan los restos que demuestran que los humanos fueron creados genéticamente por una raza alienígena avanzada (los Space Jockeys). Estos "dioses" también modificaron el terreno de nuestro planeta para hacerlo habitable a sus creaciones humanas. Además, entre los hallazagos se encontrarban también las coordenadas del planeta de nuestros creadores. Meses más tarde la Weyland Corp. lanza su nave espacial Prometheus al espacio para hacer un primer contacto. Gracias a la posibilidad de viajar a la velocidad de la luz llegan años después al sistema solar Zeta Riticuli. Los humanos están agrecidos a sus creadores y los alienígenas orgullos de sus "hijos", su primera creación con tal nivel de inteligencia. (sigue tras el salto).
Como recompensa comparten parte de su asombrosa bio tecnología con los humanos. Sin embargo, para un miembro de la tripulación del Prometheus esto no es suficiente, y en un acto traicionero les roba el bio código fuente del terraforming, una tecnología que podría dar a los humanos poderes similares a los dioses. Nuestros creadores además de científicos, son también seres despiadados y destructores de mundos que no aceptan a los humanos como iguales, y por ello liberan su arma biológica favorita, un ser que usan para "limpiar" los mundos antes de colonizarlos. Pero algo sale mal en el proceso y los humanos consiguen utilizar este arma biológica contra sus creadores, dando lugar al nacimiento de una criaturas más inteligente, desagradable, grandes y devastadora... y que provocará el fin del paraíso alienígena. Algunos supervivientes del Prometheus se las ingenian para lograr escapar del planeta... En su camino, un dios alienígena superviviente en una nave muy familiar con una última misión: Llevar la furia de los dioses hasta la Tierra...

Aunque bueno, el único resumen del argumento oficial por parte de 20th Century Fox es el que aquí os dejo, que me recuerda a aquellas voz en off que salían en los trailers de antaño.
El visionario cineasta Ridley Scott regresa al género que ayudó a definir, creando una original obra de ciencia ficción épica situada en los lugares más peligrosos del universo. La película lleva a un equipo de científicos y exploradores a través de un emocionante viaje que pondrá a prueba sus límites físicos y mentales y los transportará a un mundo lejano, donde descubrirán las respuestas a nuestras preguntas más profundas y el misterio último de la vida.

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